lunes, 20 de octubre de 2008

- ¿Qué llevas puesto?

- El deseo.

- ¿Y eso como es posible?

- Pues porque tengo ganas…

- ¿Ganas de que?

- De explicarte fantasías mientras me pongo tu corbata.

- Suena bien.

- No suena mal, pero si quieres sigo.

- Sigue…

- Imagina un suspiro escaparse, cuerpos que se acarician sin piedad, el vello de la nuca que se eriza, la locura que se apodera de mi ser, las sabanas se mojan, la tensión crece, los dedos que se pierden entre los muslos, la naturaleza abriéndose bajo unos labios suaves… Ojos lascivos que nos miran, cuerpos libidinosos que retozan y gemidos que ya nadie pretende ahogar porque todo lo embriaga el sexo.

- ¿Y que más?

- Ummm… Si te contase todo sabrías tanto como yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

mmme gusta :)

rubén

Anónimo dijo...

Esta muy muy bien!